Enciclopedia biométrica

Autenticación escalonada

La autenticación reforzada consiste en exigir una prueba de identidad más rigurosa en el momento en que aumenta el riesgo, en lugar de aplicar el mismo nivel de control a todas las interacciones. Un usuario puede iniciar sesión mediante un método sencillo para consultar su saldo y, a continuación, someterse a una verificación más rigurosa antes de añadir un beneficiario o autorizar una transferencia de gran cuantía.

El razonamiento es que la seguridad uniforme resulta o bien demasiado débil para las acciones de mayor riesgo, o bien demasiado excesiva para las de rutina, y normalmente ambas cosas a la vez.

La autenticación escalonada difiere de la autenticación multifactorial, que requiere más de un factor en un único momento, normalmente al iniciar sesión. También difiere de la reautenticación, que repite las mismas credenciales tras un periodo de inactividad; repetir un factor débil solo confirma que quien tenía las credenciales sigue teniéndolas. La autenticación escalonada también puede aumentar el nivel de seguridad.

Entre los factores desencadenantes habituales de la autenticación reforzada se incluyen el valor o la sensibilidad de la transacción —como un nuevo beneficiario o un cambio en los datos registrados—, anomalías en el comportamiento, como una ubicación desconocida o una hora inusual, un dispositivo no reconocido, la recuperación de credenciales y la nueva vinculación de dispositivos, así como señales de riesgo externas, como la aparición de credenciales en una filtración de datos.

El método utilizado para el «step-up» determina su eficacia

Aquí es donde las estrategias de refuerzo suelen fallar con mayor frecuencia. Pasar de una contraseña a un código de acceso de un solo uso puede parecer un aumento de la seguridad, pero a menudo no lo es. Esto se debe a que la misma ingeniería social que permitió obtener la contraseña puede obtener el código, y un código enviado al dispositivo que se está utilizando no ofrece ninguna separación. Lo mismo se aplica a las preguntas de seguridad: pasar a un secreto compartido supone pasar a algo que un atacante quizá ya posea.

Un factor de refuerzo solo tiene sentido si aporta algo que el anterior no aportaba, y en los momentos de mayor riesgo el elemento que falta es el factor humano. Una contraseña confirma que se conoce un secreto. Una credencial vinculada a un dispositivo confirma que dicho dispositivo está presente. Ninguna de las dos confirma quién está ahí.

iProov admite la autenticación reforzada mediante la autenticación flexible, aplicando diferentes niveles de garantía a distintos contextos de riesgo dentro de una misma integración.

Más información sobre la autenticación reforzada

Artículo: ¿Por qué elegir la biometría facial para la autenticación reforzada?
Centro de documentación: Autenticación multifactorial reforzada (MFA)
Prensa: iProov ofrece a los trabajadores una garantía de identidad de nivel gubernamental